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About Me Member Deviant of Many Talents OriginalKyo25/Male/Spain Recent Activity Deviant for 5 Years
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Im back

Tue May 24, 2005, 10:40 PM
Pues eso, que despues de mucho tiempo aqui estoy de nuevo. Eso si, con camara de fotos nueva, bastante tocha, para fotografiar todo lo que quiera y mas, y "obviamente", subirlo despues.

deviantID

Devious Info

  • Current Residence: Elche
  • Interests: Trabajo, estudios, vida
  • Favourite movie: Sospechosos Habituales
  • Favourite band or musician: Nightwish, Epica
  • Favourite genre of music: OST, Anime OST, Game OST
  • Favourite artist: yo
  • Favourite poet or writer: Hamlet
  • Favourite photographer: yo
  • Operating System: xP
  • MP3 player of choice: wmp
  • Favourite game: King Of Fighters
  • Favourite gaming platform: PC: mame, arcade
  • Favourite cartoon character: Amano Ginji, Mido Ban

deviantART Community Board

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Comments


:iconmuxikal:
Yo te aviso, non ti preocupare!!! ^^
:icondevnulls:
Que bonito lo de las galletas :worship:

--
Deep into that darkness peering, long I stood there, wondering, fearing, doubting, dreaming dreams no mortal ever dared to dream before.
:icondevnulls:
wholas ^^_! :hug:

--
Deep into that darkness peering, long I stood there, wondering, fearing, doubting, dreaming dreams no mortal ever dared to dream before.
:iconoriginalkyo:
Una chica estaba esperando su vuelo en la sala de espera de un gran aeropuerto.

Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete de galletas.

Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz.

Asiento de por medio, se sentó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos quedaron las galletas.


Cuando ella cogió la primera, el hombre también tomó una. Se sintió indignada, pero no dijo nada. Solo pensó: "¡Qué descarado! ¡Si yo fuera más valiente, hasta le daría una bofetada para que nunca lo olvide!".


Cada vez que ella cogia una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello le indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.
Cuando quedaba solo una galleta, pensó: "¿Qué hará ahora este aprovechado?".


Entonces, el hombre partió la última galleta y dejó media para ella. Ah, no! Aquello le pareció demasiado.

Se puso a resoplar de rabia. Cerró su libro, cogió sus cosas y se dirigió al sector del embarque.


Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletas cerrado e intacto.

¡Sintió tanta vergüenza...! Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso!

El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no estaba a tiempo ni tenia posibilidades para dar explicaciones o pedir disculpas.

Pero sí para razonar:


¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?


¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de los demás?




Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:

Una piedra, después de haber sido lanzada.

Una palabra, después de haber sido dicha.

Una oportunidad, después de haberla perdido

El tiempo, después de haber pasado.

--
Kusanagi No Shin Kenda

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